martes, 23 de febrero de 2010

Pasiones Paralelas: Foto y Arquitectura

Fotografía de gran formato y diseño interior, binomio bien sustentado por el fotógrafo Juan Francisco Melgar

LLega relajado a tu casa, oficina o negocio. Observa el ambiente mientras repasa silencioso el infinito banco de imágenes que guarda en la mente: el ojo de una cebra, un hidrante antiguo, imágenes de fiestas electrónicas, olas marinas, texturas de frutas, cielos, metal oxidado... Un completo ejercicio visual que le encanta, y que no solo despierta su creatividad si no que le permite revivir toda su experiencia profesional al lado de los mejores arquitectos y decoradores que hay en el medio. “Luego te suelto unas propuestas, como una foto gigante de pared a pared que cae con todo lo que tienes -y contigo mismo-, que sé que no te cansarás de verla a diario y que le dará “buena vibra” al lugar”. Ese es el trabajo del fotógrafo Juan Francisco Melgar, dedicado a la intervención artística de espacios con sus imágenes insólitas, capturadas -a veces a pedido- luego de mucha contemplación y meditación.



Satisfaction

Termina el concierto de los Rolling Stones y Juan Francisco le da un tiquet a su amigo, el actor Santiago Magill. “¿Puedes recoger mi cámara? La dejé en la entrada”. Minutos después, éste regresa con un maletín grande y se lo da. Adentro del bolso había una cámara profesional. “Esto no es mío. Yo dejé una cámara pocket”, le dice preocupado. Les fue imposible intercambiarlo y se dejaron llevar por el mar de gente que salía del espectáculo. Esto ocurrió en Munich el año 1997. “Fue como si el destino hubiera decidido que me dedique a esta profesión”, señala.

Y con la bendita cámara se dedicó, en adelante, a retratar -primero en blanco y negro- todo lo que le llamaba la atención, sobre todo las impresionantes edificaciones barrocas que distinguen esta urbe. Precisamente en esta importante ciudad alemana fue donde éste joven que se describe como “apasionado por la imagen y obsesionado por la estética” encontró su verdadera vocación. “Casi al mismo tiempo me di cuenta que no solo me gustaba la fotografía, sino la arquitectura. Lo que me llevó a estudiar precisamente fotografía arquitectónica en la Academia de Artes de Munich. Los alemanes tienen todo muy claro, son muy limpios en sus conceptos, diría que académicamente minimalistas”. De regreso a Lima siguió estudiando y perfeccionando su técnica.

Durante cinco años se encargó de capturar imágenes para el suplemento Construir del diario El Comercio, encontrándole el ángulo perfecto a todo tipo de construcciones a lo largo del país. Por un tiempo fue fotógrafo de esta revista a tiempo completo y luego -hasta hoy- uno de los más solicitados colaboradores.



Pensando en grande

“De lo que se trata es descotextualizar objetos cotidianos que generalmente no se les presta atención y presentarlos como obras de arte en un contexto muy grande”, explica su propuesta de intervención artística de su proyecto Zoom Foto y Arte con la que viene trabajando hace unos años (primero con unas socias y ahora solo).

¿Por qué cubrir un gran espacio con una fotografía?, le preguntamos. “Primero tienes infinitas opciones, de colores, texturas y temas. Es un arte que tiene un gran impacto visual y hace que te ahorre mucho espacio, porque una fotografía que cubre una pared entera no necesita más elementos decorativos. Otros argumentos secundarios son que es más barato (alrededor de 105 dólares el metro cuadrado) y que lo puedes cambiar cada ciertos años muy fácilmente”, responde.

Así gasta su ojo: Hurgando entre la naturaleza y la caótica urbe, buscando lo invisible entre lo visible.

1 comentario:

  1. Esta fue la entrevista publicada en la revista Caras en febrero de 2010.

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